A veces la vida.

quizás y a veces... eneagramaA veces… somos conscientes de las cosas cuando terminan.
A veces… terminan para que seamos conscientes.
A veces las cosas son como son y desde lo que son se sienten.

No podemos esperar que la vida sea justa, pero nosotros podemos ser justos con ella. Verla como una forma de Ser, más que como una forma de destrozarnos. Quizás la vida sea una maestra implacable, demasiado atragantadora… pero siempre sabia si hay sabiduría en tu forma de verla.

No saldremos vivos de esta vida. Pero quizás saldremos más sabios. 
Las inclemencias de nuestro ecosistema restauran y destruyen todo aquello que no es perdurable, amasan y cuecen las formas formables para transformarlas en otras formas mezclables.

Permítete ser esa forma permeable y formable que se deja amasar por la vida ante una premisa sencilla: la vida es un camino, no un fin.

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:
Su tiempo el nacer,
y su tiempo el morir;
su tiempo el plantar,
y su tiempo el arrancar lo plantado.
Su tiempo el matar,
y su tiempo el sanar;
su tiempo el destruir,
y su tiempo el edificar.
Su tiempo el llorar,
y su tiempo el reír;
su tiempo el lamentarse,
y su tiempo el danzar.
Su tiempo el lanzar piedras,
y su tiempo el recogerlas;
su tiempo el abrazarse,
y su tiempo el separarse.
Su tiempo el buscar,
y su tiempo el perder;
su tiempo el guardar,
y su tiempo el tirar.
Su tiempo el rasgar,
y su tiempo el coser;
su tiempo el callar,
y su tiempo el hablar.
Su tiempo el amar,
y su tiempo el odiar;
su tiempo la guerra,
y su tiempo la paz.

Eclesiastés (3,1-8)